miércoles, 6 de abril de 2011

La gochita ladilla





Hay un restaurancito italiano que a horas de almuerzo se llena tanto que hay que hacer cola afuera y esperar por la mesa. La comida es muy buena, así que no hay problema, se espera.



Hace unos días invité a mi hermana a comer ahí. Efectivamente nos tocó esperar afuera y esto fue lo que pasó:



Llegamos a la cola. Justo delante de nosotros había una muchacha y un señor (padre e hija si me preguntan), pinta de gochos, acento de gocho (o campesino), hablaban sin parar...


Yo: permiso, están en la cola?

Gochita: Si...

Yo: OK. gracias


Mi hermana y yo nos ubicamos y comenzamos a hablar de nuestras cosas. Pasó 1 segundo:


Gochita: que fastidio esta cola, y yo que tengo un hambre....

Aplico la táctica de ignorar número uno: me doy vuelta y saco el teléfono, no escucho estoy concentrado en otra cosa.

Mi hermana: si....

Gochita: tengo tanta hambre que voy a pedir comida adentro y para llevar

Mi hermana: ok jaja (risa por compromiso).

Se voltea a verme y busca hablar conmigo pa que la gochita no la ladille más. Pasan 2 segundos de silencio.

Gochita: 4 pizzas me voy a comer, ya van a ver.

Yo (en mi mente): coño pero que ladilla ( cabe destacar que cuando tengo hambre me pongo de mal humor y no estoy pa pendejadas).

Mi hermana repite la risa por compromiso.

Gochita: si porque el hambre que tengo no es normal...

Mi hermana: ok...


En ese peo estuvo por lo menos 15 minutos hasta que por fin sale el mesonero y llama a la gocha con su papá. Su mesa está lista, se acabó la tortura -pensé-.


Entran ellos e inmediatamente vuelve a salir el mesonero y nos dice:


-Son dos?

-Si

-Pasen!


Pienso (oh que bien!, voy a comer).


Cuando llegamos a la mesa, justo a nuestro lado ¿quién está? si, la gochita ladillosa. JODER pienso, continuaré con mi labor de ignorarla hasta que se de cuenta que es una ladilla y se termine de callar.


Nos sentamos, traen el menú y comienzo a hablar con mi hermana:


-¿que vas a pedir?

- Creo que una pizza.

Gochita: las pizzas aquí son bien buenas, te la recomiendo. Y grandes.

- Gracias. Dice mi hermana ya un poco ladillada de la caraja.

Gochita: si, yo siempre vengo y me como mi pizza.

-OK.

Gochita: me gusta con bla, bla, bla, bla bla, bla, bla, bla, bla...


Yo: Disculpa pana, nos puedes cambiar pa la mesa que se acaba de desocupar? prefiero estar cerca de la ventana...

Mesonero: Claro.


No hace falta decir que le dejé el doble de propina.


PD: no tengo nada contra los gochos, excepto en el fútbol.



2 comentarios:

  1. Pero sí con los que joden la paciencia! jajaja

    saludos,
    Alejo

    P.D
    Hubiera sido bueno preguntarle si se iba a pedir las 4 pizzas... a ver si comiendo se callaba!

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  2. La próxima mándala a callar...de todas formas estadísticamente más nunca la verás...

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