Hay un restaurancito italiano que a horas de almuerzo se llena tanto que hay que hacer cola afuera y esperar por la mesa. La comida es muy buena, así que no hay problema, se espera.
Hace unos días invité a mi hermana a comer ahí. Efectivamente nos tocó esperar afuera y esto fue lo que pasó:
Llegamos a la cola. Justo delante de nosotros había una muchacha y un señor (padre e hija si me preguntan), pinta de gochos, acento de gocho (o campesino), hablaban sin parar...
Yo: permiso, están en la cola?
Gochita: Si...
Yo: OK. gracias
Mi hermana y yo nos ubicamos y comenzamos a hablar de nuestras cosas. Pasó 1 segundo:
Gochita: que fastidio esta cola, y yo que tengo un hambre....
Aplico la táctica de ignorar número uno: me doy vuelta y saco el teléfono, no escucho estoy concentrado en otra cosa.
Mi hermana: si....
Gochita: tengo tanta hambre que voy a pedir comida adentro y para llevar
Mi hermana: ok jaja (risa por compromiso).
Se voltea a verme y busca hablar conmigo pa que la gochita no la ladille más. Pasan 2 segundos de silencio.
Gochita: 4 pizzas me voy a comer, ya van a ver.
Yo (en mi mente): coño pero que ladilla ( cabe destacar que cuando tengo hambre me pongo de mal humor y no estoy pa pendejadas).
Mi hermana repite la risa por compromiso.
Gochita: si porque el hambre que tengo no es normal...
Mi hermana: ok...
En ese peo estuvo por lo menos 15 minutos hasta que por fin sale el mesonero y llama a la gocha con su papá. Su mesa está lista, se acabó la tortura -pensé-.
Entran ellos e inmediatamente vuelve a salir el mesonero y nos dice:
-Son dos?
-Si
-Pasen!
Pienso (oh que bien!, voy a comer).
Cuando llegamos a la mesa, justo a nuestro lado ¿quién está? si, la gochita ladillosa. JODER pienso, continuaré con mi labor de ignorarla hasta que se de cuenta que es una ladilla y se termine de callar.
Nos sentamos, traen el menú y comienzo a hablar con mi hermana:
-¿que vas a pedir?
- Creo que una pizza.
Gochita: las pizzas aquí son bien buenas, te la recomiendo. Y grandes.
- Gracias. Dice mi hermana ya un poco ladillada de la caraja.
Gochita: si, yo siempre vengo y me como mi pizza.
-OK.
Gochita: me gusta con bla, bla, bla, bla bla, bla, bla, bla, bla...
Yo: Disculpa pana, nos puedes cambiar pa la mesa que se acaba de desocupar? prefiero estar cerca de la ventana...
Mesonero: Claro.
No hace falta decir que le dejé el doble de propina.
PD: no tengo nada contra los gochos, excepto en el fútbol.
Pero sí con los que joden la paciencia! jajaja
ResponderEliminarsaludos,
Alejo
P.D
Hubiera sido bueno preguntarle si se iba a pedir las 4 pizzas... a ver si comiendo se callaba!
La próxima mándala a callar...de todas formas estadísticamente más nunca la verás...
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